{"id":1394,"date":"2025-08-19T08:20:41","date_gmt":"2025-08-19T08:20:41","guid":{"rendered":"https:\/\/pancal-urci.es\/?p=1394"},"modified":"2025-08-19T08:21:55","modified_gmt":"2025-08-19T08:21:55","slug":"juan-martin-el-empecinado-crimen-de-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/2025\/08\/19\/juan-martin-el-empecinado-crimen-de-estado\/","title":{"rendered":"Juan Mart\u00edn &#8216;El Empecinado&#8217;: \u201cCRIMEN DE ESTADO\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/eldiadezamora.es\/art\/66273\/juan-martin-el-empecinado-crimen-de-estado\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El D\u00eda de Zamora<\/a>, por Fco. Jos\u00e9 <a href=\"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/2026\/09\/03\/el-latido-inmortal-de-el-empecinado-memoria-dignidad\/\">Alonso<\/a> Rodr\u00edguez, 19 de Agosto de 2025.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"611\" height=\"833\" src=\"https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/FcoJoseAlonso_Foto2024.jpg\" alt=\"Fco.Jos\u00e9 Alonso Rodriguez\" class=\"wp-image-901\" style=\"width:140px\" srcset=\"https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/FcoJoseAlonso_Foto2024.jpg 611w, https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/FcoJoseAlonso_Foto2024-220x300.jpg 220w, https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/FcoJoseAlonso_Foto2024-300x409.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 611px) 100vw, 611px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Juan Mart\u00edn llamado \u201cEl Empecinado\u201d nace el 2 de septiembre 1775 en Castrillo de Duero (Valladolid) y es asesinado por el Estado 19 de agosto de 1825 en Roa (Burgos) muere en la Horca el H\u00e9roe por excelencia Juan Martin \u201cEl Empecinado\u201d por orden del Fel\u00f3n Fernando VII, por respetar la Constituci\u00f3n y hacerla cumplir hasta al mism\u00edsimo Rey. El d\u00eda 19 de agosto se cumplen el 200 aniversario de su \u201casesinato de Estado\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Castrillo de Duero, provincia de Valladolid, hay un r\u00edo tan conscientemente humilde que se llama el Botija. Sus humedales, en las afueras del pueblo, han creado unas balsas de cieno negro que reciben el nombre de pecinas. Y a los que ven\u00edan al mundo en las orillas de ese barro les llamaban en los pueblos cercanos \u00abempecinados\u00bb, hijos, pues, del arroyo humilde y de la tierra oscura. Pero por una de esas curiosidades de la historia, uno de los hijos de Castrillo, Juan Mart\u00edn, nacido el 5 de septiembre de 1775, convirti\u00f3 ese apodo en timbre de gloria, al punto que hoy es adjetivo enaltecedor de la constancia hasta m\u00e1s all\u00e1 de lo razonable. Naci\u00f3 Juan Mart\u00edn en una familia de labradores, sin mucha hacienda, mozo m\u00e1s bien bajo de estatura, fuerte y vigoroso, mofletudo. Ten\u00eda el ment\u00f3n partido, la boca prieta y la piel atezada, como salida del sol de las eras castellanas y de las pecinas de su origen. Poco sabemos de sus primeros a\u00f1os, salvo que, como los chicos de su edad y condici\u00f3n, dej\u00f3 pronto de estudiar y empez\u00f3 pronto a trabajar. A los 16 a\u00f1os quiso sentar plaza como militar, pero su padre pudo imped\u00edrselo. Al poco estall\u00f3 la Guerra del Rosell\u00f3n, con la que Espa\u00f1a se uni\u00f3 a los vecinos de la Francia revolucionaria para liquidar su r\u00e9gimen, y el Rey pidi\u00f3 voluntarios. Uno de ellos fue Juan Mart\u00edn, que en tierras francesas aprendi\u00f3 los rudimentos de la guerra y la guerrilla, as\u00ed como ciertas normas de hidalgu\u00eda y humanidad para con los prisioneros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la vuelta de la guerra, en 1796, cas\u00f3 con Catalina de la Fuente y se instal\u00f3 en el pueblo de \u00e9sta, Fuentec\u00e9n, entre Castrillo y Aranda de Duero. All\u00ed vivi\u00f3 como un labriego m\u00e1s hasta que en 1808 los franceses ocuparon Espa\u00f1a entre la inopia del pueblo y la imbecilidad de sus mandamases. Hab\u00eda concebido Juan Mart\u00edn en la Guerra del Rosell\u00f3n tanta animosidad contra los franceses que, seg\u00fan la leyenda, antes del 2 de mayo ya se hab\u00eda echado al monte con dos vecinos para hostigar a los invasores. Al empezar las hostilidades fue ampliando su partida y comenz\u00f3 a atacar la v\u00eda entre Madrid y Burgos que atraviesa su comarca natal y por la que discurr\u00eda abundante circulaci\u00f3n de hombres y pertrechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es interminable el relato de sus andanzas y aventuras. Cargando a caballo y con arma blanca al frente de sus jinetes, son incontables los ataques de Juan Mart\u00edn. Su movilidad, asombrosa. Su audacia, ilimitada. Con 150 hombres toma Salamanca. Es capaz de defender B\u00e9jar y llega a entrar hasta tres veces en Madrid. Tanta era su popularidad que los guerrilleros y los patriotas en general dieron en llamarse \u00abempecinados\u00bb, con la significaci\u00f3n adjetiva que llega hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Convertido ya en jefe militar, persigue a los franceses hasta el fin de la guerra y, vuelto Fernando VII, es ascendido a mariscal de campo, aunque no le pagan. Su estrella palidece cuando se enciende de nuevo la tea absolutista. Pero Juan Mart\u00edn no se resigna: conspira, se revuelve, trabaja por la vuelta del orden constitucional. Es un patriota, un liberal, como corresponde al apodo que le han permitido conservar como t\u00edtulo: <a href=\"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/2026\/05\/25\/el-empecinado-y-la-liberacion-de-alcala-de-henares-tras-la-batalla-del-puente-de-zulema\/\">Empecinado<\/a>. En 1820, Riego obliga al Rey Fel\u00f3n a acatar de nuevo la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz y El Empecinado es uno de los pocos militares importantes que se mantiene a su lado, durante el Trienio Constitucional. Cuando, con el respaldo oculto del Rey, empiezan a alzarse jefes guerrilleros como Merino para reimplantar el absolutismo, es Juan Mart\u00edn el que debe perseguir a sus antiguos compa\u00f1eros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan Mart\u00edn, como Riego y Torrijos, pertenec\u00eda al c\u00edrculo de los comuneros, escisi\u00f3n mas\u00f3nica que agrupaba a los llamados exaltados, defensores de la constituci\u00f3n. Y quiz\u00e1s su compa\u00f1ero mejor en la \u00e9poca \u00faltima de su vida fue Eugenio de Aviraneta, el pariente y personaje de las novelas de Baroja, modelo de conspiradores. Conforme iba perdiendo la guerra, cada vez m\u00e1s reducido a las monta\u00f1as de su comarca natal, donde le acechaba la envidia de los vecinos y la inquina de sus antiguos compa\u00f1eros de guerrilla, tuvo ocasi\u00f3n El Empecinado de pasarse a las filas de Fernando VII por expresa invitaci\u00f3n de \u00e9ste a lo que contest\u00f3: Diga usted al Rey que si no quiere la Constituci\u00f3n que no la hubiera jurado; que el Empecinado la jur\u00f3 y jam\u00e1s cometer\u00e1 la infamia de faltar a sus juramentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Fel\u00f3n no lo olvid\u00f3. Cuando, tras la rendici\u00f3n de los generales liberales a los franceses de Angulema, Juan Mar\u00edn se queda solo, se entrega pac\u00edficamente en Olmos para salvar a sus hombres. Pero lo encadenan y lo llevan a rastras, entre los vej\u00e1menes del populacho, a Roa.&nbsp; Desde finales de 1823 a 1825 ninguna humillaci\u00f3n le es ahorrada. Viendo que su vida peligra, se movilizan sus compa\u00f1eros y hasta el rey de Inglaterra pide clemencia, pero el de Espa\u00f1a, sin dar la cara, confirma la sentencia. En la plaza de Roa, el 19 de agosto, tras romper las esposas al pie del cadalso y tratar de huir a una iglesia, Juan Mart\u00edn muere en la horca \u2013se le niega ser fusilado\u2013 \u00abpor atentar contra los derechos del Trono\u00bb. \u00a1El trono que defendi\u00f3 con su sangre cuando Fernando VII lo ofrec\u00eda de rodillas a Napole\u00f3n! Sin embargo, el ahorcado de Roa ha pasado a la historia como h\u00e9roe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Juan Mart\u00edn \u201cEl Empecinado\u201d el Fel\u00f3n Fernando VII le ofreci\u00f3 un t\u00edtulo nobiliario y una gran cantidad de dinero 1.000.000 de reales de la \u00e9poca, para que se adhiera a su causa. Sin embargo. El Empecinado rechazo la oferta yu mantuvo su lealtad a la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz que hay Jurado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Castellanos y Leones siempre se han caracterizado en no Homenajear y destacar la figura de sus H\u00e9roes, pero estemos seguro que desde el \u201cCirculo Cultural Juan Mar\u00edn \u201cEl Empecinado\u201d y \u201cAteneo Cultural Villalar\u201d- Siempre estar\u00e1 presente y ser\u00e1 para nosotros un \u201cSIMBOLO DE HONOR Y DIGNIDAD\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Fco. Jos\u00e9 Alonso Rodr\u00edguez: Polit\u00f3logo. &#8211; Soci\u00f3logo. &#8211; Secretario General Pancal-URCi<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El D\u00eda de Zamora, por Fco. Jos\u00e9 Alonso Rodr\u00edguez, 19 de Agosto de 2025. Juan Mart\u00edn llamado \u201cEl Empecinado\u201d nace el 2 de septiembre 1775 en Castrillo de Duero (Valladolid) y es asesinado por el Estado 19 de agosto de 1825 en Roa (Burgos) muere en la Horca el H\u00e9roe por excelencia Juan Martin \u201cEl&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1395,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[262,292,47,59,173,200,276,31,48],"class_list":["post-1394","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-aniversario","tag-crimen","tag-dia","tag-empecinado","tag-estado","tag-juan","tag-martin","tag-noticia","tag-zamora"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1394"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1394\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}