{"id":2228,"date":"2026-08-12T07:47:48","date_gmt":"2026-08-12T07:47:48","guid":{"rendered":"https:\/\/pancal-urci.es\/?p=2228"},"modified":"2026-08-12T07:48:56","modified_gmt":"2026-08-12T07:48:56","slug":"12-de-agosto-de-1812-el-dia-en-que-madrid-recobro-su-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/2026\/08\/12\/12-de-agosto-de-1812-el-dia-en-que-madrid-recobro-su-alma\/","title":{"rendered":"12 de Agosto de 1812: El d\u00eda en que Madrid Recobr\u00f3 su Alma"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A m\u00e1s de dos siglos de la entrada triunfal de Juan Mart\u00edn D\u00edez \u00abEl Empecinado\u00bb y las tropas aliadas, recordamos la jornada que quebr\u00f3 el yugo napole\u00f3nico en la capital.<br>Hay d\u00edas en los que la historia no solo se escribe, sino que se siente en el aire, se respira en el polvo del camino y se escucha en el repicar desatado de las campanas. El 12 de agosto de 1812 fue, sin duda, uno de esos d\u00edas para la Villa y Corte. Tras cuatro largos, oscuros y opresivos a\u00f1os de ocupaci\u00f3n francesa, Madrid amaneci\u00f3 no solo con el sol estival, sino con la luz impagable de la libertad reconquistada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>El colapso del dominio imperial en el centro de la Pen\u00ednsula se hab\u00eda precipitado semanas antes en los campos salmantinos de Los Arapiles, donde el vizconde de Wellington asest\u00f3 un golpe demoledor al ej\u00e9rcito del mariscal Marmont. Aquella derrota estrat\u00e9gica convirti\u00f3 la estancia de Jos\u00e9 Bonaparte en la capital en una posici\u00f3n insostenible. Cercado, nervioso y desprovisto de refuerzos, el monarca intruso consum\u00f3 su huida dos d\u00edas antes, dejando tras de s\u00ed una ciudad exhausta, al borde de la hambruna, pero vibrante de expectaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>El azote de Napole\u00f3n: La gesta de \u00abEl Empecinado\u00bb<br>Si las divisiones anglo-portuguesas de Wellington pusieron la estrategia militar sobre el tablero, el coraz\u00f3n y el alma de la liberaci\u00f3n madrile\u00f1a llevaron la firma inconfundible de la guerrilla espa\u00f1ola. Y entre todos los nombres que el pueblo susurraba con devoci\u00f3n, uno resonaba con la fuerza de un trueno: Juan Mart\u00edn D\u00edez, \u00abEl Empecinado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Nacido en la humilde localidad vallisoletana de Castrillo de Duero, aquel hombre de campo transformado por la necesidad en un genial brigadier se hab\u00eda convertido en la pesadilla recurrente de los mariscales de Napole\u00f3n. Al mando de su V Divisi\u00f3n del Ej\u00e9rcito Espa\u00f1ol, El <a href=\"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/2026\/05\/25\/el-empecinado-y-la-liberacion-de-alcala-de-henares-tras-la-batalla-del-puente-de-zulema\/\">Empecinado<\/a> no esper\u00f3 a que los grandes ej\u00e9rcitos regulares decidieran el destino de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Durante meses, sus partidas asfixiaron met\u00f3dicamente las l\u00edneas de comunicaci\u00f3n francesas a lo largo del Henares, el Tajo y la Sierra de Guadarrama. Ning\u00fan correo imperial viajaba seguro; ning\u00fan convoy de suministros llegaba a su destino sin pagar un tributo de sangre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><br><em>\u00abCazar al Empecinado es como intentar atrapar el viento con las manos\u00bb, lleg\u00f3 a lamentar un oficial del estado mayor franc\u00e9s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando las tropas galas iniciaron la retirada, fue Juan Mart\u00edn D\u00edez quien rode\u00f3 los accesos a la capital, asegurando los caminos, neutralizando las retaguardias enemigas y evitando que el caos degenerase en pillaje o represalias descontroladas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-dominant-color=\"7e6c5c\" data-has-transparency=\"false\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"841\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Entrada-en-Madrid_Empecinado_12_Agosto1812-841x1024.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2230 not-transparent\" style=\"--dominant-color: #7e6c5c; width:840px\" srcset=\"https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Entrada-en-Madrid_Empecinado_12_Agosto1812-841x1024.avif 841w, https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Entrada-en-Madrid_Empecinado_12_Agosto1812-246x300.avif 246w, https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Entrada-en-Madrid_Empecinado_12_Agosto1812-768x935.avif 768w, https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Entrada-en-Madrid_Empecinado_12_Agosto1812-300x365.avif 300w, https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Entrada-en-Madrid_Empecinado_12_Agosto1812-850x1035.avif 850w, https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Entrada-en-Madrid_Empecinado_12_Agosto1812.avif 928w\" sizes=\"auto, (max-width: 841px) 100vw, 841px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>La entrada triunfal y la euforia de un pueblo<br>Aquel 12 de agosto, los portones de la ciudad se abrieron de par en par. La vanguardia aliada e hispana hizo su entrada oficial entre una muchedumbre fuera de s\u00ed. Las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca narran c\u00f3mo las calles del Barquillo, Alcal\u00e1 y la Puerta del Sol se convirtieron en un verdadero mar de gente. Desde los balcones, engalanados con las mejores colchas y banderas que se hab\u00edan salvado de los saqueos, los ciudadanos arrojaban flores, mantones y l\u00e1grimas.<br>El momento c\u00falmine de la jornada se vivi\u00f3 cuando El Empecinado, a caballo y luciendo las cicatrices de cien combates, cruz\u00f3 las puertas de la ciudad al frente de sus curtidos guerrilleros. Aquellos hombres \u2014labradores, pastores y artesanos vestidos con una mezcla heterog\u00e9nea de uniformes capturados y ropas paisanas\u2014 representaban la dignidad intacta de una naci\u00f3n que se hab\u00eda negado a arrodillarse ante el imperio m\u00e1s poderoso de Europa.<br>El pueblo de Madrid no aclam\u00f3 solo a un militar; aclam\u00f3 a uno de los suyos. Los ciudadanos se arrojaban a estrechar las manos de los guerrilleros, a abrazar los estribos de sus monturas y a vitorear al h\u00e9roe de Castrillo, quien respondi\u00f3 con la sencillez y la firmeza que siempre lo caracterizaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Un legado inmortal en la memoria colectiva<br>La liberaci\u00f3n de Madrid el 12 de agosto de 1812 no supuso el fin inmediato de la Guerra de la Independencia \u2014a\u00fan quedar\u00edan sangrientos meses de contienda hasta la expulsi\u00f3n definitiva del invasor en 1814\u2014, pero s\u00ed represent\u00f3 un punto de no retorno psicol\u00f3gico y pol\u00edtico. La capital de Espa\u00f1a volv\u00eda a ser soberana, y la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz pronto ser\u00eda jurada con j\u00fabilo en sus plazas.<br>Hoy, al rememorar esta efem\u00e9ride, la figura de Juan Mart\u00edn D\u00edez \u00abEl Empecinado\u00bb se erige no solo como la de un brillante t\u00e1ctico de la guerra de guerrillas, sino como el s\u00edmbolo supremo del patriotismo popular, la lealtad a sus principios y el coraje indomable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><br><em>Madrid no olvida a quienes rompieron sus cadenas. Aquel caluroso agosto de 1812, los pasos firmes de El Empecinado y sus hombres no solo hollaron el adoqu\u00edn de la capital; entraron directamente en las p\u00e1ginas doradas de nuestra historia.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img data-dominant-color=\"5f493c\" data-has-transparency=\"false\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/JoseIganacioMoratinos_ElEmpecinado_Coordinador-General_Pancal-URCi_Directiva.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-1709 not-transparent\" style=\"--dominant-color: #5f493c; width:140px\" srcset=\"https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/JoseIganacioMoratinos_ElEmpecinado_Coordinador-General_Pancal-URCi_Directiva.avif 1024w, https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/JoseIganacioMoratinos_ElEmpecinado_Coordinador-General_Pancal-URCi_Directiva-300x300.avif 300w, https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/JoseIganacioMoratinos_ElEmpecinado_Coordinador-General_Pancal-URCi_Directiva-150x150.avif 150w, https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/JoseIganacioMoratinos_ElEmpecinado_Coordinador-General_Pancal-URCi_Directiva-768x768.avif 768w, https:\/\/pancal-urci.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/JoseIganacioMoratinos_ElEmpecinado_Coordinador-General_Pancal-URCi_Directiva-850x850.avif 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ignacio Moratinos<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jos\u00e9 Ignacio Moratinos \u00abEl Empecinado\u00bb.- Presidente Nacional del C\u00edrculo Cultural Juan Mart\u00edn El Empecinado y Secretario General del Ateneo Cultural Villalar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A m\u00e1s de dos siglos de la entrada triunfal de Juan Mart\u00edn D\u00edez \u00abEl Empecinado\u00bb y las tropas aliadas, recordamos la jornada que quebr\u00f3 el yugo napole\u00f3nico en la capital.Hay d\u00edas en los que la historia no solo se escribe, sino que se siente en el aire, se respira en el polvo del camino y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1395,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[111,62,59,439,196,24,459,31],"class_list":["post-2228","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-111","tag-articulo","tag-empecinado","tag-liberacion","tag-madrid","tag-moratinos","tag-napoleon","tag-noticia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2228","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2228"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2228\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2231,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2228\/revisions\/2231"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2228"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2228"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pancal-urci.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2228"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}