Una vez terminadas estas elecciones del 15 de Marzo de 2026 queremos dar las gracias a todos por la participación y el apoyo demostrado en estas elecciones, seguimos trabajando por Castilla y León






Entrevista a José Ignacio Moratinos, «El Empecinado», candidato del Partido Nacionalista de Castilla y León–Unión Reformista Ciudadana a la presidencia de la Junta de Castilla y León
Pregunta: Señor Moratinos, usted inicia su mensaje político con una afirmación contundente: Castilla y León con voz propia. ¿Por qué cree que es necesario decirlo así, sin matices?
Respuesta: Porque durante décadas se ha hablado de Castilla y León, pero no desde Castilla y León. Se nos ha tratado como periferia, como territorio de paso o como un espacio al servicio de otros intereses. Y no lo somos. Somos una región histórica, con identidad propia, con derecho a decidir su futuro con respeto, igualdad y dignidad. Si no alzamos la voz, otros deciden por nosotros, y casi nunca a favor nuestro.
P. Usted rechaza expresamente el término “España vaciada”. ¿Por qué?
R. Porque no describe la realidad: la disfraza. Castilla y León no está vacía, la han vaciado. Se cerraron servicios, se abandonaron pueblos y se empujó a generaciones enteras a marcharse. Llamarla “vacía” es encubrir las responsabilidades políticas.
P. Defiende un autogobierno real y no simbólico. ¿Qué significa eso en términos concretos?
R. Significa decidir aquí lo que afecta a nuestra gente: la ordenación del territorio, las infraestructuras, los servicios públicos, la política agraria, la energética y los recursos naturales. No podemos seguir siendo exportadores de jóvenes e importadores de promesas incumplidas. El autogobierno no es un discurso bonito: es asumir poder real para mejorar la vida cotidiana.
P. Uno de los mensajes más claros de su programa es la tierra no se vende, se defiende.
R. Así es. Nuestros campos, montes, ríos y pueblos no son mercancía. Nos oponemos a una explotación extractiva sin retorno social, a los macroproyectos impuestos desde despachos lejanos y a la especulación energética. Apostamos por una economía arraigada, sostenible y al servicio de quienes viven aquí. Defender la tierra es defender a la gente.
P. Hablemos de los pueblos. Usted afirma que vivir en un pueblo no puede ser un acto de heroicidad.
R. Porque no lo es, ni debería serlo. Sin pueblos no hay Castilla y León. Exigimos servicios públicos garantizados en todo el territorio, una sanidad y una educación dignas, una política de vivienda accesible y un apoyo real a quien quiera quedarse o volver. No queremos pueblos-museo: queremos pueblos vivos.
P. En este contexto surge un debate delicado pero necesario: la inmigración. ¿Cuál es la postura del PANCAL-URCi?
R. Hablamos claro, sin complejos y sin demagogia: estamos en contra de la inmigración ilegal y descontrolada. No es una postura ideológica, es una cuestión de responsabilidad, de cohesión social y de justicia territorial.
Castilla y León es una tierra históricamente emigrante; sabemos lo que significa marcharse por necesidad. Precisamente por eso defendemos una inmigración legal, ordenada y vinculada a un proyecto real de integración. La inmigración descontrolada e ilegal, perjudica tanto a quien llega como a quien ya vive aquí.
P. Algunos argumentan que la inmigración puede ser una solución a la despoblación. ¿Qué responde a eso?
R. Que es una simplificación peligrosa. Repoblar no es llenar estadísticas, es crear comunidad. La inmigración no puede utilizarse como parche para tapar décadas de abandono, ni como excusa para no generar empleo digno para nuestra juventud.
Primero hay que garantizar trabajo, vivienda, servicios y arraigo. A partir de ahí, quien venga será bienvenido siempre de forma legal, disfrutando de derechos y deberes. Pero el descontrol no construye pueblos ni futuro. El respeto y el cumplimiento de la Ley es la mejor garantía e igualdad que nos podemos dar.
P. Volviendo a la juventud, ¿qué mensaje lanza a quienes se han marchado?
R. Que no se fueron por elección, sino por falta de oportunidades. Y eso es un fracaso político. Defendemos una industria ligada al territorio, una innovación rural, apoyo al emprendimiento local y un retorno digno. Castilla y León no pueden permitirse seguir perdiendo futuro.
P. También pone el acento en la cultura y la identidad.
R. Porque sin raíces no hay proyecto. Defendemos el castellano como lengua histórica, las hablas leonesas, el románico, el concejo, la cultura popular. La identidad no divide: arraiga, una tierra sin arraigo es una tierra vulnerable.
P. En un contexto político polarizado, usted habla de ni sumisión ni privilegios.
R. Exacto. No pedimos trato de favor, exigimos justicia territorial. Ni centralismos que nos ignoren ni proyectos que nos diluyan. Castilla y León deben ser sujeto político, no territorio subordinado.
P. Para terminar, ¿qué diferencia su proyecto del resto?
R. Que es una política hecha aquí y para aquí. No aparecemos solo en campaña. Nuestro compromiso es claro: lealtad a la tierra, cercanía, transparencia y decisiones basadas en el conocimiento real del territorio.
Castilla y León no necesitan que la salven: necesita que la escuchen. No necesita nostalgia: necesita futuro. Porque quien no defiende su tierra, acaba perdiéndola. El silencio y la sumisión es una forma de desaparición.



Castilla y León está cansada de ser tratada como territorio accesorio, como almacén de votos sumisos y como reserva demográfica sacrificable. Mientras otros territorios imponen su agenda con chantajes políticos, nuestra comunidad sufre despoblación, cierre de servicios y abandono inversor. Es una injusticia estructural que debe acabar.
Desde el Partido Nacionalista de Castilla y León – Unión Reformista Ciudadana alzamos la voz con claridad: defender Castilla y León no es ir contra España, es exigir que España cumpla con Castilla y León. Lealtad no significa sumisión, ni excusa para el desequilibrio ni para el agravio institucional.
Basta de privilegios, basta de silencios
Mientras algunas Comunidades negocian privilegios fiscales y tratos especiales para sostener al Gobierno de España, Castilla y León paga el precio: menos inversiones, menos infraestructuras, menos oportunidades. No aceptamos una España de ciudadanos de primera y Comunidades de segunda.
Exigimos un sistema de financiación que tenga en cuenta la realidad de nuestra tierra:
– Extensión territorial.
– Población envejecida y dispersa.
– Coste real de mantener servicios públicos en miles de pueblos.
No es un capricho. Es justicia.
La despoblación no es inevitable, es política
Que nuestros jóvenes se marchen no es un fenómeno natural: es el resultado de décadas de decisiones erróneas y promesas incumplidas. Sin industria, sin vivienda accesible, sin conectividad digital y sin transporte digno, no hay proyecto de vida posible. Quien no combate la despoblación está propiciando la desaparición de Castilla y León.
Defender nuestra tierra significa invertir aquí, crear empleo aquí y garantizar que vivir en un pueblo no sea una condena sino una opción con futuro.
Nacionalismo cívico, constitucional y sin complejos
Nuestro nacionalismo no rompe, construye. No excluye, integra. Reivindicamos nuestra identidad castellana y leonesa con orgullo y sin pedir permiso, dentro del marco de la Constitución y del Estado de Derecho. Precisamente por respeto a la ley, rechazamos los proyectos que buscan privilegios territoriales o rupturas encubiertas.
La Constitución no está para ser usada como moneda de cambio política. Está para garantizar igualdad, cohesión y estabilidad. Y hoy, esos principios están siendo erosionados por intereses partidistas.
Castilla y León también cuentan
No aceptamos que se nos trate como territorio sumiso, callado y agradecido por migajas. Castilla y León tienen derecho a liderar, a decidir y a exigir. Tenemos historia, recursos, talento y una posición estratégica clave para el desarrollo de España.
Lo que falta no es potencial. Lo que ha faltado es voluntad política para defenderlo con firmeza.
Es hora de plantar cara
El Partido Nacionalista de Castilla y Leon-Unión Reformista Ciudadana nace para romper la inercia del conformismo. Para decir alto y claro que Castilla y León no pueden seguir perdiendo población, servicios y peso político mientras otros avanzan a costa de la desigualdad territorial.
No queremos una confrontación estéril, ni aceptamos el conformismo.
Defender Castilla y León es hoy un deber político y moral.
Dentro de España, sí.
Dentro de la Constitución, siempre.
Pero con dignidad, con firmeza y sin complejos.
Ignacio Moratinos Delgado “El Empecinado “
Candidato a la presidencia de la Junta de Castilla y León por PANCAL-URCi



Secretario General de Pancal-URCi :
D. Fco. José Alonso Rodríguez




Coordinador General de Pancal-URCi:
D. José Ignacio Moratinos «El Empecinado»




